Atenderle, fue un placer. Productividad en el trabajo. II parte

Atenderle es un placer.
Atenderle es un placer.

Fue un placer atenderle. Curiosamente, algunos elementos rutinarios, nos llevan a comer fuera de casa, por lo general, escogemos el mismo restaurante. ¿Qué pasa cuando no somos tratados de la mejor manera, y el servicio que recibimos es fatal? Ya conocimos al primer culpable, el cliente. Ahora vamos a conocer al resto.

Atenderle … Seguimos con el mesero.

Está clarísimo. El culpable ante el mal servicio del restaurante es el encargado de levantar las ordenes y traer los platos. Sólo recapacita brevemente sobre las exigencias de este trabajo:

Suele ser mal pagado, las propinas dependen del estado de ánimo de cliente, los que ordenan suelen ser indecisos. Otros simplemente te creen un esclavo a su disposición.

Atenderle.
Atenderle.

Sin embargo, un trabajo difícil, no es excusa para hacerlo mal. De ser así, los encargados de demoliciones con explosivos podrían arrasar con ciudades enteras. Y luego decir “disculpen, es que tuve un mal día”.

Si eres mesero debes tomar la propina como una oportunidad de apreciar tu trabajo y destacarte. Es algo que debes ganarte con tu propio esfuerzo.

Y que tal, el cocinero.

En otros tiempos, un cliente en un restaurante solía pedirle al mesero la presencia del chef en su mesa. Ya sea para felicitarlo o para quejarse. El problema es que a veces nos olvidamos de que el proceso de la falla depende de alguien mas allá de los presentes en el momento de tomar la orden.

Analiza todas las manos que intervienen en la experiencia restaurantera y te será más fácil delegar responsabilidades, asignar culpas y, porque no, elogiar un trabajo bien hecho.

Finalmente, el gerente

Podríamos saltar hacía el capitán de meseros, pero vamos a pensar en una sola figura de autoridad máxima. Si el supervisor de los meseros y el cocinero (cajeros, ayudantes, recepcionista, etc.) no es enterado de los problemas ocurridos durante la presencia del cliente en el establecimiento, difícilmente se podrá superar las fallas en un futuro.

Atenderle. Un gerente eficaz
Atenderle. Un gerente eficaz

Después de todo, el propietario o gerente de un negocio debe ser el primer interesado y enterado de las situaciones que pueden llevarlo a perder o a conservar un cliente a largo plazo.

A veces nos falta voluntad para exigir nuestros derechos como consumidores, pero es un hecho que hay que ejercerlos.

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