
Como empresarios, más allá de tener claro qué queremos construir con nuestro negocio, también debemos conocer ciertos aspectos administrativos fundamentales. Da igual si luego vas a delegarlo a un profesional (y ya te adelanto que deberías), entender los fundamentos de algo tan básico como el registro de marcas es responsabilidad tuya. Porque si no proteges tu nombre, tu logo y tu identidad, ¿Quién más lo hará por ti?
El branding no empieza con un logo bonito ni con un nombre ingenioso, sino con la protección legal de tu marca. No te imaginas la cantidad de empresarios que han construido algo valioso y lo han perdido por no haber registrado su propiedad intelectual a tiempo. Y créeme, cuando un competidor te pisa la marca o alguien se apropia de tu diseño sin vergüenza, es ahí cuando aprendes la lección. Pero ya es demasiado tarde.
Por eso, en este artículo vamos a hablar, de cómo registrar una marca en España y, después, de cómo registrar un logo. Te daré los pasos claros, precisos y ordenados, sin tecnicismos innecesarios, pero con la rigurosidad que este tema merece. También te diré dónde y cómo conviene delegar en profesionales. Al final de este post, tendrás claro qué hacer, cómo hacerlo y por qué no puedes permitirte dejar este asunto para más adelante.
Cómo registrar una marca en España (Guía paso a paso)
Paso 1 – Diferencia entre marca, nombre comercial y denominación social
Antes de lanzarte a presentar tu solicitud, tienes que entender bien lo que vas a registrar. En España, no es lo mismo una marca, que un nombre comercial, que una denominación social. Confundir estos conceptos puede salirte caro.
- Marca: es el signo (nombre, palabra, logo) que distingue tus productos o servicios de los demás. Es lo que vas a proteger legalmente.
- Nombre comercial: identifica a tu empresa como entidad en el tráfico económico, pero no tiene por qué coincidir con tu marca.
- Denominación social: es el nombre legal de tu empresa, el que figura en el Registro Mercantil. Muchas veces es irrelevante para efectos de branding.
Por eso, cuando te planteas cómo registrar una marca, lo que necesitas es proteger ese nombre o logotipo que tus clientes verán, no necesariamente la razón social con la que fuiste dado de alta.
Paso 2 – Realiza una búsqueda previa de anterioridades
Aquí viene uno de los pasos que más se saltan, y que más disgustos trae después. Antes de registrar cualquier marca, tienes que comprobar que no esté ya registrada. Para eso, tanto la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas España) como la EUIPO ofrecen buscadores gratuitos donde puedes hacer estas comprobaciones.
- LocalizadorWeb de la OEPM: permite consultar marcas nacionales, nombres comerciales y marcas internacionales con efectos en España.
- TMview de la EUIPO: útil si estás pensando en tener alcance europeo.
Si tu marca es parecida a otra ya registrada, aunque no sea idéntica, puedes tener problemas. Según la jurisprudencia europea y española más reciente (H&A, 2025), lo que importa es la posibilidad de confusión en el consumidor medio. Y eso incluye similitud fonética, gráfica y conceptual. Así que más vale que verifiques con detalle.
Paso 3 – Clasifica bien tus productos y servicios (Clasificación de Niza)
Una marca no se protege en el aire: se protege para ciertas clases de productos o servicios. Y esas clases están definidas por la Clasificación de Niza, un sistema internacional que divide todas las actividades económicas en 45 clases.
Por ejemplo:
- Clase 25: ropa
- Clase 35: servicios de publicidad y comercio
- Clase 41: educación y formación
Elegir mal la clase es un error fatal. Si registras tu marca solo en una clase que no corresponde a tu actividad, cualquiera podrá usarla en otras áreas sin que puedas hacer nada. Asegúrate de que cada clase refleje tanto tu actividad actual como la que piensas desarrollar en el futuro. Y si tienes dudas, un profesional puede ayudarte a definir esto con precisión quirúrgica.
Paso 4 – Elige entre OEPM, EUIPO o OMPI según tu estrategia
En España, puedes registrar tu marca en tres niveles, según el alcance geográfico que necesites:
- OEPM – Marca nacional. Cubre todo el territorio español. Es el punto de partida habitual
- EUIPO – Marca de la Unión Europea. Protege en los 27 países miembros con una sola solicitud
- OMPI – Sistema de Madrid. Permite extender tu marca internacionalmente a más de 100 países.
Mi consejo: empieza por la OEPM si estás validando tu negocio en España. Si ya tienes visión europea o internacional desde el día uno, entonces plantéate la vía europea o global. Eso sí, en estos casos, un asesor especializado es prácticamente obligatorio.
Paso 5 – Presenta tu solicitud online paso a paso
Si has hecho los deberes, ahora viene la parte formal: presentar tu solicitud de marca en la sede electrónica de la OEPM. Este trámite requiere:
- Certificado digital o DNI electrónico
- Navegador compatible (Chrome, Firefox)
- Formulario completo con datos del titular, clases seleccionadas y representación gráfica si aplica
La presentación online no solo es más rápida, sino que te ahorra un 15% en las tasas, que ya te adelanto no son bajas. En 2025, por ejemplo, la tasa base para una clase es de 127,88 € si lo haces online (OEPM, 2025).
No es un trámite complicado, pero sí técnico. Y si no lo haces bien a la primera, puedes verte metido en subsanaciones y retrasos de varios meses.
Paso 6 – Paga las tasas oficiales y guarda el justificante
Esto no va de pagar y olvidarse. El pago de tasas es obligatorio y vinculante para que tu solicitud sea admitida. Y no basta con pagar: hay que adjuntar el justificante en el trámite. De lo contrario, la solicitud no avanza.
Las tasas se pagan por clase registrada. En 2025, según la OEPM, los importes son:
- 127,88 € por la primera clase
- 82,44 € por cada clase adicional.
Estos precios aplican al trámite online, que es el más económico. Y no lo olvides: no es reembolsable. Si luego tu marca es rechazada por ser idéntica a otra, o por defectos de forma, nadie te devolverá el dinero. Por eso es tan importante haber hecho bien todo lo anterior.
Paso 7 – Espera la publicación en el BOPI y prepárate para oposiciones
Una vez presentada y validada la solicitud, tu marca se publica en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI). Es como ponerla en la vitrina pública para que todo el mundo la vea. A partir de ahí, se abre un plazo de dos meses durante los cuales terceros pueden oponerse si consideran que tu marca entra en conflicto con la suya.
Las oposiciones pueden venir de marcas similares registradas, o incluso de nombres comerciales. Si eso ocurre, se abre una batalla administrativa en la que tendrás que defender tu solicitud. Y te aseguro que no es un terreno para amateurs. En este punto, tener un abogado o agente de la propiedad industrial como Alvamark puede marcar la diferencia entre seguir adelante o tener que empezar de cero.
Paso 8 – Resolución: cuándo y cómo obtendrás tu título de marca
Si todo ha ido bien, y nadie se ha opuesto o has ganado las oposiciones, la OEPM emitirá una resolución favorable. Con ella, te conviertes oficialmente en titular de la marca, con una validez inicial de diez años, renovable indefinidamente por periodos iguales.
Te llegará un título de concesión, digital o físico, que conviene guardar como oro en paño. Porque sí, puedes usar el símbolo ® a partir de ese momento, y defender tu marca por la vía legal si alguien intenta copiarte.
Paso 9 – Mantenimiento y renovación: no lo dejes morir
Registrar una marca no es un “one shot”. Cada 10 años toca renovarla, y si no lo haces dentro del plazo previsto, pierdes todos los derechos. No hay excusas ni recordatorios mágicos. Es tu responsabilidad como empresario.
Además, es recomendable hacer vigilancia activa sobre tu marca. Eso significa:
- Comprobar que nadie registre algo parecido
- Actuar rápido en caso de infracción
- Renovar tus clases si amplías tu actividad.
Existen herramientas y servicios profesionales que se encargan de esta vigilancia. No escatimes aquí: proteger tu activo intangible más valioso no es negociable.
Cómo registrar un logo en España
Aquí la cosa cambia un poco, y te lo voy a decir claro: si vas en serio con tu negocio, el logo no se registra por tu cuenta. Aquí sí o sí hay que contar con un experto.
Paso 1 – ¿Es tu logo registrable? Diferencia entre marca figurativa y mixta
Tu logo puede registrarse como:
- Marca figurativa: si es solo una imagen o símbolo sin texto
- Marca mixta: si combina imagen + nombre
Aquí entran criterios técnicos como la originalidad, distintividad y ausencia de elementos genéricos. No vale cualquier cosa. Si tu logo es una “F” con un triángulo, ya te digo que probablemente no pase. Hay que asegurarse de que cumple con los requisitos que impone patentes y marcas en España.
Paso 2 – Elige un formato válido y prepara la representación gráfica
El logo debe presentarse en un formato gráfico aceptado por la OEPM: JPG o PDF, con resolución adecuada, fondo blanco y sin marcas de agua. Además, debe ajustarse a la vista que el público verá.
Lo que muchos no saben es que el color también influye. Si registras en blanco y negro, la protección es más amplia, pero menos específica. Si lo haces a color, solo proteges ese diseño exacto. Un buen asesor sabrá qué conviene en tu caso.
Paso 3 – Usa un buen proveedor: Alvamark, garantía profesional
Aquí no hay lugar para la improvisación. Si realmente te importa proteger tu logo como corresponde, acude a un despacho que se dedique a esto. En mi caso, después de consultar y comparar, mi recomendación clara es Alvamark. Saben lo que hacen, responden rápido y no se andan con rodeos.
Y no es un tema de precio, sino de tranquilidad. Cuando el día de mañana alguien intente aprovecharse de tu imagen o de tu marca, podrás actuar con todas las garantías si hiciste bien este paso desde el principio.
Paso 4 – Presentación online con asistencia legal
El proceso para registrar logo es similar al de registrar una marca, pero con matices técnicos. Por eso, lo más habitual es que el despacho con el que trabajes se encargue de todo: desde la validación del diseño hasta la presentación formal en la OEPM.
Este proceso incluye:
- Análisis de registrabilidad
- Preparación del archivo gráfico
- Selección de clases (como hicimos antes con Niza)
- Tramitación telemática
Y ojo: un error aquí, aunque parezca menor, puede inutilizar todo el proceso y hacer que pierdas derechos.
Paso 5 – Seguimiento, concesión y protección del logo
Una vez presentado, tu logo sigue el mismo camino que la marca:
- Publicación en el BOPI
- Posibles oposiciones
- Resolución
- Emisión del título
A partir de ahí, puedes empezar a usar el logo con protección legal. Pero recuerda que la vigilancia sigue siendo clave. Los logos son mucho más propensos a ser copiados, modificados o adaptados. Y si no haces nada, el daño será irreversible.
Registrar tu marca y tu logo no es un paso opcional. Es obligatorio si te tomas en serio tu negocio. Es una de esas cosas que te cuesta una vez, pero te protege toda la vida. No lo dejes para después, no escatimes en ayuda profesional y no des por hecho que “nadie va a copiarme”.
Entender cómo registrar una marca en España es una lección que todo emprendedor debería pasar. Y si bien es cierto que existen cosas como los modelos de utilidad o las patentes para inventos, nada es tan transversal y estratégico como tener tu nombre y tu imagen registrados.
Hazlo hoy. Hazlo bien.
Referencias consultadas:
- Oficina Española de Patentes y Marcas. (2025). OEPM – Oficina Española de Patentes y Marcas.
- European Union Intellectual Property Office. (s.f.). EUIPO – European Union Intellectual Property Office.
- Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. (2024). Clasificación de Niza. WIPO.
- H&A. (2025). Oposiciones y jurisprudencia sobre confusión de marcas.
- Alvamark. (s.f.). Agencia de Propiedad Industrial.








