
La comunicación es uno de los pilares esenciales de cualquier empresa, pero para muchas pymes sigue siendo un territorio confuso: hay poco tiempo, recursos limitados y una presión constante por “hacer cosas” sin una estrategia clara.
Sin embargo, una comunicación ordenada y coherente puede marcar la diferencia entre crecer o quedarse estancados. Y, aunque cada negocio tiene sus particularidades, hay errores muy frecuentes que se repiten una y otra vez.
1. Hablar para todo el mundo (y no conectar con nadie)
Muchas pymes intentan llegar a un público demasiado amplio. El resultado es un mensaje genérico, que no conecta ni genera confianza.
La clave está en concretar quién es tu cliente real, qué necesita y qué lenguaje utiliza. Cuando la comunicación se dirige a un público definido, el mensaje gana fuerza y el negocio también.
2. Comunicar sin un mensaje definido
El error más habitual es empezar la casa por el tejado: publicar en redes, enviar notas de prensa o actualizar la web sin haber definido antes el mensaje principal de la empresa.
- ¿Qué quieres transmitir?
- ¿Cuál es tu propuesta de valor?
- ¿Qué te diferencia?
Sin ese eje, la comunicación se vuelve dispersa, contradictoria y retorno un retorno.
La solución pasa por dedicar tiempo a identificar el mensaje esencial y comunicar desde ahí.
3. Priorizar la cantidad sobre la coherencia
Es un error muy común creer que “hay que estar en todas partes”: todas las redes, todos los formatos, todos los canales. Pero una presencia dispersa no solo no funciona, sino que desgasta a la empresa, agota los recursos y no obtiene beneficios.
Es preferible escoger dos o tres canales estratégicos y mantener una presencia constante y coherente. La comunicación responsable no es publicar por publicar, sino alinear cada acción con los objetivos y valores de la empresa.
4. Falta de coherencia entre lo que se dice y lo que se hace
Muchas crisis de reputación no se producen por un mal mensaje, sino por una incoherencia entre lo que se promete y lo que realmente se ofrece. La comunicación estratégica implica revisar procesos internos, cuidar la experiencia del cliente y asegurarse de que el discurso y los hechos avanzan en la misma dirección.
Una pyme coherente inspira confianza de forma natural.
5. No medir ni revisar la comunicación
Otro error habitual es comunicar “a ciegas”: publicar sin analizar resultados, repetir acciones que no funcionan o insistir en estrategias que ya no tienen sentido.
Medir es imprescindible, incluso para pymes pequeñas: qué publicaciones funcionan mejor, de dónde llega el tráfico, qué mensajes generan interacción o consultas. Revisar estos datos permite tomar decisiones basadas en información real y mejorar continuamente.
En conclusión, las pymes que cuidan su comunicación no lo hacen publicando más, sino comunicando mejor.
¿Cómo se logra? Mediante una consultoría de comunicación: una mirada externa que ordene todo ese ruido y lo convierta en una estrategia clara, eficaz y alineada con los valores de la empresa.
Sobre la autora:
Adriana Iglesias Álvarez es periodista y consultora de comunicación estratégica. Con más de 15 años de experiencia, ayuda a marcas y organizaciones a comunicar con claridad, coherencia y propósito. Más información en: adrianaiglesiascomunicacion.com

Imagen cedida por Adriana Iglesias para uso referencial.








