Cultura estratégica: ¿por qué es primordial?

Cultura estratégica propia es esencial para una pyme
Cultura estratégica propia es esencial para una pyme

Desarrollar una cultura estratégica propia es esencial para una pyme. Es una mirada clara hacia el futuro anhelado y genera cohesión entre sus miembros permitiendo que todos remen para el mismo lado. La cultura es un factor concluyente en el comportamiento de los integrantes de una sociedad; y por extensión, igualmente lo es en una empresa, sea esta grande o una pyme.

El reto es crear una cultura sólida, sostenida en su modo de ver y entender el negocio. Que permita crear un ambiente entusiasta y diferenciador.

¿Qué es la cultura estratégica de una empresa? ideas, valores, costumbres, hábitos, creencias, conocimientos; y prácticas que definen una forma de pensar y actuar en el ámbito estratégico de una empresa.

Esta forma de pensar, en la empresa, se conoce como pensamiento estratégico y radica en la coordinación de mentes creativas dentro de una perspectiva habitual que le permite a un negocio progresar hacia el futuro de una forma agradable para todos. Su propósito es ayudar a explorar los retos futuros, tanto predecibles como imprevisibles, más que preparar para un posible mañana único.

¿Qué es la cultura estratégica de una empresa?
¿Qué es la cultura estratégica de una empresa?

«Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te conduce allí».

Este proverbio, atribuido al Corán, se aplica a los administradores de nuestro negocio. ¿Quiénes somos? ¿Por qué existimos? ¿Hacia dónde vamos? son preguntas esenciales que los gerentes se formulan para afirmar que las empresas mantengan los esfuerzos apropiadamente direccionados; y así impedir el desperdicio de fuerzas en ambiciones de muy poca o ninguna contribución a nuestra razón de ser.

Así, el pensamiento de cultura estratégica es esencial debido a que:

Permite a quienes toman las decisiones tener una visión clara y sólida de lo que debe ser la administración futura de la empresa.

Incorpora valores, misión, visión y estrategia que tienden a ser factores intuitivos (sentimientos) más que analíticos (información).

Una de las primordiales debilidades de las pymes es la ausencia de un pensamiento estratégico que facilite el desarrollo de una cultura. Y la cultura es uno de los elementos de éxito de cualquier empresa: actúa como factor de cohesión, genera motivación; imprime sentido de pertenencia en sus miembros y ofrece el ámbito favorable para la innovación y desarrollo del negocio.

El desafío de todo emprendedor y dueño de pyme es crear una cultura consistente, apoyada en su forma de ver y entender el negocio, que permita crear un ambiente entusiasta y diferenciador.

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