La figura de jefe como líder y un manipulador

La figura del jefe, de líder o de manipulador
La figura del jefe, de líder o de manipulador

Actualmente se habla mucho acerca de la figura del jefe en los trabajos. Ya no precisa ser meramente una persona con empatía hacia los trabajadores que tiene a su cargo. También debe ser bueno organizando las tareas, ecuánime con todo el mundo y al mismo tiempo servir de inspiración; es decir transformarse en un líder.

Sin embargo, en ocasiones existe una delgada línea entre un líder y un manipulador; entre obtener lo mejor de cada trabajador o presionarlos hasta que no puedan más.

Si pensamos en uno de los líderes más populares del mundo de la empresa, Steve Jobs logra ser el espejo en el que muchos se miran. Ciertamente, este hombre era una inspiración para sus trabajadores. Lograba cada uno consiguiese lo mejor de si mismo. Pero al mismo tiempo, era un gran manipulador, que no consideraba a sus empleados y cuyo único propósito era hacer progresar proyectos.

Algunas características de la figura de jefe, líder o manipulador

Que se esconde detrás de la figura de jefe
Que se esconde detrás de la figura de jefe

Siempre les debemos algo: No se sabe cómo, pero sus trabajadores siempre están en deuda con él. De esta forma cuando nos solicita un esfuerzo extra, el empleado siempre se siente forzado a desempeñar sus requerimientos. Y ojo, no se trata de un hoy por ti mañana por mí; sino más bien de enroscar alguno de los derechos de los empleados, para que su concesión parezca una ventaja de la empresa hacia ellos.

Jamás tiene la culpa de nada y es experto en reubicar las responsabilidades de los fallos que logren surgir hacia los demás. Ya sea alguien de su propio equipo o alguien de una empresa externa.

Disimulo de la información: no de la parte que no es preciso conocer para los trabajadores; sino de información que generalmente es útil para hacer progresar un proyecto, ahorrando mucho tiempo. De esta manera, se sienten superiores cuando solucionan el asunto trazado en poco tiempo.

No escuchan al resto del equipo: cuando la explicación que presentan no es de su agrado. Logra incluso asienten con la cabeza, que les den la razón; pero una vez que concluye de presentar su opinión abordan con un «Si, pero…» logrando que todo lo ilustrado no valga de nada.

Este un liderazgo muy destructivo, que paulatinamente va creando una rotación constante en las nóminas. Pues los trabajadores, una vez que se dan cuenta de la manipulación resisten muy escaso tiempo en la empresa. No obstante, a pesar de que muchos se hayan ido por la puerta de atrás, no titubearán en contactarlos si precisan algo.

El primordial inconveniente del líder manipulador es la empatía. Es incapaz de colocarse en el lugar del otro. Ser consciente de que el trabajador tiene otras inquietudes en su vida, tiene otra vida conjuntamente del trabajo. Y esto definitivamente lleva a que se originen conflictos y fricciones una vez que se disipa esa mística de líder y sólo permanece la cara de manipulador.

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