Señales de que eres un líder, pero todavía no lo sabes

Señales de que eres un líder, pero todavía no lo sabes
Señales de que eres un líder, pero todavía no lo sabes


No es necesario ser un genio para darse cuenta de que en todos y cada uno de nosotros hay un líder potencial. La diferencia entre John Quincy Adams y tú, no obstante, es el coraje de dar un paso al frente y conducirte para alcanzar una meta.

¿Alguna vez te quedas despierto pensando en el camino que deberías tomar, pero no puedes porque piensas que no estás preparado para ello? Piensa de nuevo. Aquí hay ciertos indicios de que eres un gran líder, pero ni siquiera lo sabes todavía. 

Eres accesible: Si eres una persona que da más consejos a sus amigos y compañeros de trabajo de los que recibe significa que valoran tu opinión y eres un referente para pedir ayuda. Por ello, ser accesible es una gran cualidad del líder. Realmente nadie quiere trabajar sin una filosofía de puertas abiertas. Confían en tu criterio y confían en ti: siéntete orgulloso de ello.

Mantienes la sonrisa, incluso cuando es difícil: Mantener la templanza profesional es un excelente rasgo que muchos líderes tienen y muchas empresas buscan. Por otro lado, es importante mantener la calma y la situación bajo control. Si te has visto alguna vez asintiendo en silencio mientras escuchas a alguien que te está hablando gritando, entonces tienes más paciencia que la mayoría.

Tienes una mente abierta: Mantener una mente abierta es un rasgo importante cuando hablamos de líderes. Si has encontrado a alguien que te ha dicho cómo hacer las cosas de manera más eficiente y te lo has tomado como una crítica constructiva, no me queda más remedio que aplaudirte. 

Te mantienes firme: ¿Alguna vez te has visto en una situación en la que alguien está pidiendo consejo y aunque sabes que no quiere oírlo, se lo das de todas formas? Pues eso está muy bien. Aunque a tu amigo no se lo parezca en ese momento, pero ésa es una gran cualidad de líder. Sin embargo, habrá momentos en los que tengas que hacer reuniones, dar retroalimentación, ponencias. Se necesita a una persona que cuente con este rasgo, estate orgulloso de ello.

Eres responsable, aunque no quieras: Hay algunos días en lo que sólo apetece quedarse acostado en la cama. Quieres quedarte allí, comer allí y volver a dormirte. Sea lo que sea lo que te ha encajonado, lo dejas a un lado y te obligas a salir de la cama porque tienes responsabilidades.

Tienes gente que cuenta contigo y cosas que hacer que no se van a terminar solas. Hay algunos que no salen de la cama y dejan amontonadas esas tareas para otro día. Pero tú no. Esto se llama ser responsable. Los líderes tienen que ser responsables cuando nadie más quiere serlo. 

Eres seguro, pero nunca temes pedir ayuda o apoyo: Los grandes líderes no son perfectos. Confían en las decisiones que toman, pero no tienen miedo de pedir ayuda si la necesitan. Eres humano y aunque sepas mucho, no lo sabes todo. Si eres consciente de ello, lo aceptas y sigues adelante con una mente abierta considérate un líder. 

Finalmente, los grandes líderes saben que lo que tienen delante son personas antes que empleados. Y como tales tienen sentimientos, altibajos, y la necesidad de tener a alguien que los escuche. Todo lo que precisas es un poco de confianza y la iniciativa para que esto suceda.

No hay nada en este mundo que te impida ser lo que quieres ser excepto tú mismo. Si lo quieres, trabaja por ello. Ya cuentas con las características de un líder y el mundo siempre podrá echarte una mano. 

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