Palabras más difíciles de pronunciar por tu jefe

Palabras más difíciles de pronunciar por tu jefe
Palabras más difíciles de pronunciar por tu jefe

Podemos leer mil frases y palabras motivadoras para el al empleado y su rendimiento en la empresa. Pero si trasladamos esa novedosa forma de regir una empresa a la realidad, demostraremos que son muy pocos los jefes que ofrecen unas palabras de reconocimiento a sus empleados.

Seamos sinceros, no todos trabajamos para una multinacional y en nuestra pequeña empresa no existe el espacio para instalar billares o máquinas para que los empleados se distraigan. Sin embargo, además del salario y del salario emocional, hay otro incentivo para levantarse por las mañanas, sentir que te valoran sinceramente.

Las palabras o frases motivadoras cuando el sueldo no acompaña y el ambiente de trabajo tampoco se disiparán como lágrimas en la lluvia. Sin embargo, cuando a un jefe le supone un gran esfuerzo expresar este tipo de cosas, no sólo hará sentir mal al empleado, tampoco estará apostando por demostrar que valora sus esfuerzos.

palabras o frases motivadoras cuando el sueldo no acompaña y el ambiente de trabajo tampoco se disiparán como lágrimas en la lluvia
palabras o frases motivadoras cuando el sueldo no acompaña y el ambiente de trabajo tampoco se disiparán como lágrimas en la lluvia

Tan simple: ¡Buen trabajo! Esta bien, ciertas personas no precisan una palmada en la espalda, ya que eso no paga las facturas; pero si partimos de la base en la que tu salario es digno, ¿agradecerás que aprecie tu esfuerzo por hacer progresar un proyecto?

Es de bien nacido ser agradecido… y tu jefe lo sabe. La palabra más eficaz del diccionario es “gracias”. Cuando estamos pequeños nos instan mucho en que la digamos a cada momento. Seamos agradecidos con quien es amable, con quien te ayuda, te da un presente. Es una de las primeras normas de cortesía que todos interiorizamos, pero que con el pasar de los años, dejamos de lado.

Empoderamiento, clave para optimizar el clima laboral. Empoderar representa desarrollar en una persona la confianza y la seguridad en sí misma; sus capacidades, su potencial y la importancia de sus acciones y decisiones para afectar su vida efectivamente. ¿Y qué es lo que debe buscar un buen gerente? A empleados que se sientan seguros y parte la empresa.

Quien delega, sabe valorar el talento de su equipo

«Confío en ti», no sólo son tres palabras, es el salvoconducto hacia una relación productiva entre el empleado y el jefe. Si se es capaz de delegar y valorar el trabajo de otro, se instituirán unos pilares básicos para que el lazo sea firme y sólido en el tiempo.

Quizás suene a ilusión, pero por fortuna progresivamente son más los jefes que desde sus pequeñas empresas, edifican relaciones válidas con sus empleados, por una razón simple: es bueno para todos.

(También puedes leer: Felicidad en el trabajo, empleados motivados)