
Por un lado están los influencers, que con «tan poco«, pueden generar «tanto«, y del otro lado, están los emprendedores, los trabajadores del día a día, que se rompen la espalda, se queman las pestañas, se dejan el alma, por tener una vida mejor, y muchos de esos, lamentablemente consiguen solo para subsistir honrradamente. Y eso genera frustración, sumado al ritmo frenético de la vida en las grandes ciudades, las presiones constantes laborales, el poco tiempo para dormir y descansar realmente, conjuntamente con una mala alimentación, indudablemente eso hace mella en cualquier ser humano. Algunos dicen que el sacrificio del trabajador está llevando a muchos a la ansiedad e impulsividad. Y cuando eso no se gestiona, el estrés abre la puerta a problemas mucho más serios, desde el insomnio hasta la adicción ketamina.
Los que hemos emprendido en este país sabemos de sobra que levantar una startup no es una aventura romántica de películas. Sino que es un verdadero reto, que debe gestionarse no solo desde el punto de vista empresarial, sino también emocional. Entre plazos imposibles, rondas de financiación que no llegan, inversores que te aprietan y equipos jóvenes que dependen de ti, el cuerpo y la cabeza se ponen al límite. No es casualidad que la salud mental en startups esté hoy en el centro del debate. Y no me baso en intuiciones: hay estudios que señalan que más del 80% de los fundadores reconocen haber sufrido un nivel de estrés alto en el último año (Sifted, 2025). Es una estadística demoledora que pinta la realidad sin maquillaje.
Y es que este tema no va de frases motivacionales de Instagram, sino de números que afectan a tu empresa y a tu vida. Una mente agotada toma malas decisiones. Un fundador en estado de ansiedad permanente no solo sufre él, también sufre su equipo, sus inversores y, al final, la propia viabilidad del negocio.
En este post quiero poner sobre la mesa lo que pasa cuando se ignora la salud mental, cómo ese estrés mal gestionado desemboca en adicciones en el trabajo y en la temida auto-medicación laboral, y qué herramientas prácticas tenemos los empresarios para evitar que ese círculo vicioso se cargue lo que tanto esfuerzo nos ha costado construir.
El tablero real: presión, horas largas y cerebro en modo defensa
El mundo startup no es un sprint, es una ultramaratón con obstáculos. Lo sé porque lo he vivido, y porque me he sentado con decenas de fundadores que llevan en la mirada el peso de jornadas de 60 horas a la semana. Y no hablo de un caso aislado, sino prácticamente es la norma. Cuando el cerebro se expone de manera continua a presión e incertidumbre, entra en lo que los psicólogos llaman «modo defensa«: tu cuerpo bombea cortisol, duermes peor, comes peor, y tu capacidad creativa se reduce. Dicho de otra manera, con 60 horas a la espalda, el cerebro ya no innova, sino que empieza a protegerse.
Un estudio alemán lo deja claro: factores como la incertidumbre financiera y la presión temporal afectan negativamente al bienestar psicológico de los emprendedores (Kiefl et al., 2024). Si a eso le sumamos el entorno competitivo feroz, donde levantar capital parece más importante que dormir, tenemos la receta perfecta para el desastre. Aquí es donde nace el burnout emprendedor: agotamiento físico, mental y emocional que no solo destruye la motivación, sino que aumenta el riesgo de errores estratégicos.
Qué dice la evidencia sobre estrés crónico y adicción
La ciencia es contundente: el estrés crónico altera el sistema mesolímbico de dopamina, y también impacta conexiones glutamatérgicas, GABAérgicas y la respuesta del eje HPA, lo que aumenta la vulnerabilidad a la adicción (Sinha, 2008). Eso significa que un emprendedor que vive constantemente bajo presión tiene más papeletas para caer en conductas de evasión, desde el abuso de alcohol hasta el consumo de estimulantes. Y esto no lo digo yo, lo dicen los investigadores de Yale.
La cultura de alto rendimiento que idolatra Silicon Valley se convierte, sin quererlo, en una fábrica de futuros pacientes.
Cuando el “alto rendimiento” se convierte en auto-medicación
Muchas veces no se trata de vicios, sino de mecanismos de supervivencia mal enfocada. Muchos emprendedores, agotados por las rondas y los plazos, recurren al alcohol para dormir, a pastillas para calmar la ansiedad o a estimulantes para rendir más. Lo que empieza como una solución puntual acaba siendo dependencia. Y ese es el terreno resbaladizo de la auto-medicación laboral.
Alcohol, pastillas y estimulantes: por qué agravan el problema
Beber una copa de vino “para relajarse” después de un día infernal no parece peligroso. Pero la evidencia dice lo contrario: incluso pequeñas cantidades de alcohol interrumpen el sueño REM y reducen la claridad cognitiva al día siguiente (Haden, 2023). En un ecosistema donde la toma de decisiones rápidas y acertadas lo es todo, esto es letal. Y lo mismo con los ansiolíticos sin control médico: a corto plazo bajan el pulso, a largo plazo destrozan la memoria y generan dependencia.
Las drogas recreativas, como la cocaína o incluso la ketamina usada en ambientes nocturnos, han entrado también en el ecosistema startup. El problema es que cuando la adicción a cualquier sustancia pisa el terreno profesional, no solo se juega la salud del fundador: se juega la reputación, la confianza del inversor y la moral del equipo. Y créeme, remontar eso cuesta más que levantar una ronda de capital en un mercado bajista.
Señales tempranas en ti y en tu equipo
Hay síntomas claros que no se pueden ignorar:
- Irritabilidad constante y cambios bruscos de humor
- Necesidad de alcohol o fármacos para conciliar el sueño
- Caída en la productividad y en la capacidad de concentración
- Aislamiento social dentro del propio equipo.
Detectar estas señales no es solo un acto de autocuidado, sino que es una responsabilidad empresarial. Porque lo que empieza como un problema personal termina afectando sentimentalmente, pero también a la caja, a la estrategia y al futuro de todos.
Tu plan anti-colapso: de la ciencia a la operativa
Si quieres que tu negocio sobreviva (y tu estar bien), tienes que blindar tu salud mental y la de tu equipo igual que aseguras la tesorería. Si bien yo no soy médico, ni psicólogo, existen ciertas medidas recomendadas, que vosotros pueden aplicar, si necesidad de acudir a ningún especialista, y muy importante, sin necesidad de tomar nada.
Hábitos no negociables
- Dormir al menos 7 horas diarias. El sueño es el mayor aliado del emprendedor. Dormir menos te sale carísimo: al día siguiente tomas peores decisiones.
- Ejercicio físico diario, aunque sean 20 minutos. No es ocio, es inversión en claridad mental.
- Pausas reales en la agenda. Si todo son reuniones, tu cabeza nunca respira.
- Nutrición adecuada: menos café, más proteínas y vegetales.
Política interna de salud mental para startups
Si tienes un equipo, necesitas políticas internas de salud mental tan claras como las de compliance financiero. Ejemplos prácticos:
- Protocolos de confidencialidad para que alguien pueda levantar la mano sin miedo
- Límites de horas extras definidas y registradas
- Flexibilidad horaria real, no marketing interno
- Formación de managers para detectar señales de alerta.
Estas medidas, lejos de ser un gasto, son el deber ser de cualquier organización. Porque la rotación, el absentismo y los errores cuestan mucho más caro que un programa de bienestar bien estructurado.
Métricas de bienestar para el comité
Así como revisas que las KPIs de ventas o márgenes, también debes cuidar y medir el bienestar del equipo:
- Encuestas anónimas de estrés y satisfacción cada trimestre
- Rotación voluntaria e involuntaria
- Horas de sueño promedio (sí, hay wearables que lo permiten con consentimiento)
- Índices de absentismo por ansiedad o estrés.
Los datos son fríos, pero te dicen si el fuego está prendido antes de que se convierta en incendio.
Apoyos externos que funcionan
Terapia y coaching: cómo elegir (y medir)
Los grandes fundadores no se identifican al 100% con la empresa. Entienden que son más que su startup. La terapia psicológica o el coaching empresarial sirven justo para eso: tomar distancia, ordenar la mente y evitar el colapso. Y no lo digo como opinión personal, lo dicen los números: un 41% de fundadores en Europa cuenta con un coach o terapeuta (Sifted, 2025).
El valor está en que el coach o terapeuta no solo escucha, también mide avances. Te ayuda a poner objetivos: mejorar calidad de sueño, reducir ansiedad, establecer límites. Y en este juego, cada mejora se traduce en más claridad, más productividad y menos riesgo de caer en adicciones en el trabajo.
Grupos de pares en España (formato “Personal Board”)
En este país ya existen iniciativas como Ancla.Life o los “Personal Boards” de SeedRocket. Son grupos reducidos de fundadores que se reúnen con una regla simple: sinceridad absoluta. Hablar de miedos, de problemas, de fracasos. Durante un año de participación en estos círculos, el Estudio de Personal Boards de Ancla.Life documentó reducciones del 50 % en ansiedad y del 30 % en estrés. Y esto es básicamente el efecto transformador del apoyo entre iguales.
Para un fundador, tener este tipo de redes no debería ser opcional, sino verlo como una estrategia más de trabajo. Porque el aislamiento mata tanto como la falta de liquidez.
Riesgo reputacional y continuidad de negocio
Plan de contingencia si hay consumo en el equipo
Nadie quiere hablar de esto, pero es fundamental. Si en tu equipo surge un caso de consumo problemático, necesitas un plan. Pasos básicos:
- Protocolo de comunicación interno: discreción y apoyo, nunca estigmatizar
- Asesoría legal para cubrir riesgos laborales
- Canales de ayuda externa (centros de tratamiento, psicólogos de confianza)
- Mensajes preparados para el consejo e inversores, protegiendo la reputación.
Cultura que retiene talento: hablar claro sin estigma
El silencio es el mayor enemigo. Una cultura donde se puede hablar de estrés o ansiedad sin miedo retiene talento y genera lealtad. Los equipos no se van por dinero únicamente, sino también se rinden cuando no se les cuida. Y cuidar significa poner la salud mental en startups en la agenda de dirección, no en el pie de página.
Dormir, pensar y decidir: el verdadero capital del fundador
Proteger la mente es proteger la caja de la empresa. Así de simple. La narrativa heroica del sacrificio sin descanso ya no se sostiene. Lo que sostiene un negocio en el tiempo es un líder que duerme bien, que no necesita anestesiarse para rendir, que mide el bienestar de su equipo con la misma seriedad con la que mide sus KPIs financieros. Hablar de salud mental en startups no es moda ni debilidad. Es estrategia pura y dura.
Un emprendedor saludable es más productivo, más creativo y más resistente. Y en un mercado como el nuestro, donde la competencia cada día es mayor, y las ganancias son cada vez más reducidas, esa puede ser la diferencia entre liderar o desaparecer. Así que deja de ver la salud mental como un añadida, y empieza a verla como lo que realmente es: el motor invisible que mantiene la empresa en marcha.
Referencias consultadas:
- Haden, J. (2023). What keeps you up at night? If you’re an entrepreneur, a lot—and alcohol isn’t helping. Inc. https://www.inc.com/jeff-haden/what-keeps-you-up-at-night-if-youre-an-entrepreneur-a-lot-and-alcohol-isnt-helping.html
- Kiefl, S., Fischer, S., & Schmitt, J. (2024). Self‑employed and stressed out? The impact of stress and stress management on entrepreneurs’ mental health and performance. Frontiers in Psychology, 15, Article 1365489. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2024.1365489
- Lewin, A. (2025). 49% of founders say they’re considering quitting their startup this year. Sifted. https://sifted.eu/articles/founders-mental-health-2025
- Sinha, R. (2008). Chronic stress, drug use, and vulnerability to addiction. Annals of the New York Academy of Sciences, 1141(1), 105–130. https://doi.org/10.1196/annals.1441.030
- Fundación Ancla. (2024). Estudio Personal Boards Ancla 2024. https://irp.cdn-website.com/c99f409a/files/uploaded/Estudio_Personal_Boards_Ancla_2024-425b0f0f.pdf
FAQs rápidas del fundador ocupado
El primero te activa antes de un lanzamiento puntual, el segundo te drena durante meses y afecta a tu rendimiento.
Encuestas trimestrales, rotación, absentismo y calidad de sueño promedio.
No. La evidencia demuestra que reducen la calidad del sueño y empeoran el rendimiento al día siguiente.
Busca redes como SeedRocket o Ancla.Life, selecciona un grupo reducido de fundadores y establece un marco de confianza y confidencialidad.
Cuando un fundador o miembro del equipo muestra síntomas persistentes de ansiedad, depresión o consumo problemático. Comunícalo con transparencia y acompañamiento profesional.








