Los mejores consejos para combatir problemas de humedades en una oficina

combatir problemas de humedades en una oficina

Las humedades pueden convertirse en uno de los enemigos más grandes de cualquier negocio. Esta puede ocasionar una gran cantidad de daños, que van desde los más simples como el deterioro en la calidad de la pintura, hasta problemas graves de moho y olores desagradables que afectan la calidad del ambiente, así como otros productos o bienes de la organización. Por esa razón, es importante atacar estas situaciones antes de que se conviertan en problemas mas serios.

Debemos tener en cuenta que muchas veces las humedades no presentan signos muy evidentes, por lo que en algunos casos, cuando aparecen, ya han causado un daño considerable. Lo que sí podemos hacer, es documentarnos sobre los distintos tipos de humedales que existen, ya que algunos son mucho más destructivos que otros, además, cada uno se corrige de manera completamente distinta.

Si bien es cierto, podemos encontrar una empresa de humedades en Madrid, que sin lugar a dudas es la mejor opción para atacar este problema de raíz, también existen algunas prácticas que podemos llevar a cabo, para disminuir sus efectos negativos. En este artículo, queremos ofrecerte algunos consejos para combatir problemas de humedades en una oficina.

¿Qué tipos de humedades pueden afectar en una oficina o local comercial?

Como comentábamos, existen diferentes tipos de humedades, cada una ocasionada por causas completamente diferentes, como por ejemplo, fuga en una tubería de calefacción o humedades por condensación en las ventanas.

Por ello, antes de entrar en materia, necesitamos conocer algunos de los tipos de humedades más frecuentes en una oficina o local comercial, para luego ofrecerle algunos consejos de cómo se pueden atacar. Aunque reiteramos, en muchos casos lo mejor es contratar con una empresa especialista, para que nos ayude a eliminar el problema de raíz.

Humedades por condensación

Las humedades por condensación es probablemente una de las más comunes, y se forma producto de mucha humedad relativa en el ambiente de la oficina o local comercial. Esta puede verse evidenciada tanto en paredes, marcos de ventanas, cristales y cualquier tipo de superficie fría. Recordemos que, el aire caliente tiene la propiedad de absorber y retener mayor humedad, al entrar en contacto con alguna superficie fría, esta se condensa y se convierte en gotas de agua.

Esto suele ocurrir cuando, además de haber mucha humedad en el aire, también la temperatura exterior es baja y las paredes se enfrían. También puede ocurrir, cuando se trabaja con agua, bien sea en restaurantes, lavanderías o donde haya relativa humedad ambiental.

Humedades por filtración

Este tipo de humedades es mucho más grave que la anterior, ya que se produce cuando existe alguna deficiencia en el aislamiento de la estructura o un debilitamiento de las paredes y muros, permitiendo que se filtre la humedad desde el exterior. Esto suele ocurrir en zonas donde exista mucha humedad en el ambiente y en épocas de abundante lluvia.

Las humedades en paredes producto de la filtración, ocurre cuando el agua se va abriendo camino a través de la construcción, bien sea por los ladrillos, tejas y los distintos materiales que conforman la estructura del edificio.

Lo terrible de este tipo de humedades, es que se detecta cuando ya hay signos evidentes de filtraciones en el techo, así como manchas negras o moho en las paredes y en las esquinas.

Humedades por capilaridad

Se produce cuando el agua ingresa a la construcción a través del suelo. Tanto el nivel freático del suelo, los materiales de construcción y la época del año, juegan un papel fundamental en la aparición de este tipo de problemas. Con esto queremos decir que, por lo general, las humedades por capilaridad se presentan cuando estamos en las estaciones más húmedas y lluviosas, pero también pueden darse en cualquier otra época.

La cantidad de humedades en casa o en oficina, dependerá de la porosidad del material usado y claro, de qué tanta humedad exista en el suelo. Cuando se produce esta humedad, la pared se siente mojada al tacto, además suele aparecer moho en los suelos.

Consejos para combatir problemas de humedades en una oficina

Ahora bien, conociendo cuáles son las posibles causas de la humedad, es más fácil ofrecer algunos consejos para combatir problemas de humedades en una oficina. Recordemos que, si bien es cierto hay pinturas y otros productos que pueden minimizar los efectos, estos solo son paliativos, pues no atacan el problema como tal. 

Hay que tener en cuenta que, una vez hayas detectado alguno de los síntomas de la humedad en nuestra oficina o local comercial, es necesario empezar a actuar de inmediato, ya que mientras más posterguemos las acciones, peor será el daño causado. 

Empecemos entonces, con algunos consejos para luchar contra este problema tan desagradable.

1. Mejora la circulación de aire en la oficina

El enemigo natural de la humedad es la ventilación, por lo que el primer detalle que debemos atacar es el sistema de ventilación. Entonces, si empezamos a notar ciertos síntomas de humedad, es bueno abrir las ventanas en ciertas horas del día para aumentar la circulación de aire. 

Si queremos ser un tanto más agresivos, lo mejor será instalar un sistema de ventilación de flujo constante y eficiente. Estos, además de ayudarte a eliminar parte del problema de la humedad, también mejorarán la calidad del aire dentro de las instalaciones de tu empresa.

2. Reforma el aislamiento de la estructura

Uno de los grandes olvidados en las oficinas y locales comerciales es la capa de aislamiento que tiene la estructura del edificio, pocas veces (o casi nunca), se le hace mantenimiento o se renueva. Lo más recomendable, es rehacer de manera frecuente el aislamiento. Esto además de eliminar cualquier problema de humedades, mejorará el confort térmico y la eficiencia energética de la oficina, así que sin duda es totalmente recomendado. 

3. Evita trucos caseros

Por querer ahorrar en soluciones contra la humedad, solemos recurrir a los truquillos de la abuela, lo peor de todo, es que al final terminamos pagando más por otras reparaciones que surgieron por no atacar el problema a tiempo. 

En el mercado, seguramente encontrarás una gran cantidad de productos que supuestamente dan solución al problema de la humedad y lo que hacen en sí es esconderlo, no eliminarlo. Por lo que el problema seguirá en ascenso y cada vez será más dañino. 

Entonces, lo mejor que podemos hacer para combatir problemas de humedades en una oficina es acudir a una empresa especialista, son los únicos que nos ayudarán efectivamente el problema. 

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