
Encontrar un aliado comercial es, sin duda, una de las decisiones más importantes que puede tomar cualquier emprendedor. Y cuando ese aliado es quien te va a proteger frente a riesgos, demandas, accidentes y siniestros que pueden reventarte el negocio de un día para otro, más vale que no te equivoques. Porque contratar un seguro no es “rellenar un formulario” o “echarle un vistazo a las coberturas”; es saber con quién te estás jugando los cuartos y quién va a dar la cara cuando las cosas se pongan feas.
Muchos empresarios cometen el error de ir directos a una aseguradora porque les suena el nombre o les han puesto una cuña en la radio. Craso error. Si tienes una pyme, lo que necesitas no es una compañía que te vea como un número, sino una correduría de seguros en Madrid o donde vivas que trabaje para ti, no para la aseguradora. Un equipo que analice tus riesgos, te plantee distintas opciones y se pelee por ti en caso de siniestro. Que se ponga el mono de trabajo, vaya.
Este artículo no está hecho para decorar una web ni para marear la perdiz, aquí vas a encontrar respuestas claras, ejemplos reales y los criterios que te permitirán responder esta pregunta: ¿Cuál es la mejor correduría de seguros para mi negocio’. Vamos a hablar de diferencias entre corredurías y aseguradoras, errores comunes que te cuestan dinero, tipos de seguros según el sector, y qué deberías exigir si de verdad quieres dormir tranquilo como empresario.
¿Por qué es tan importante elegir bien una correduría de seguros si tienes una pyme en Madrid?
Montar un negocio en Madrid, con la competencia que hay, el coste de vida y la carga fiscal, ya es lo bastante difícil como para andar jugando a la ruleta rusa con los seguros. Porque no se trata solo de cumplir con la ley o de estar cubierto “por si acaso”, sino la idea es proteger vuestra inversión, al equipo, a los clientes y a ti mismo.
Madrid no es una ciudad barata ni indulgente, y todos los que hacemos vida y negocios aquí, lo sabemos muy bien. Aquí los fallos se pagan caros: una demanda por daños, un incendio en tu local, un robo de datos… y tu negocio se va a pique si no estás bien cubierto. Pero no cualquier cobertura vale. Necesitas seguros adaptados a tu negocio, que respondan a los riesgos reales del sector, tamaño, y al volumen de operaciones. No es lo mismo un estudio creativo en Chamberí que una tienda de repuestos en Vallecas o una empresa de limpieza en San Sebastián de los Reyes.
¿Y quién puede ayudarte a afinar el tiro? No la aseguradora, desde luego, que mira por su rentabilidad. La diferencia la marca una empresa corredora de seguros, que trabaja para ti. Que compara, analiza y te pone encima de la mesa lo que realmente te interesa. Y si tienes dudas: ¿Cuál es la mejor correduría de seguros para mi negocio? Sigue leyendo. Esto te va a interesar.
Correduría de seguros vs. compañía aseguradora: que no te vendan humo
Las aseguradoras venden sus propios productos; sus agentes (aunque algunos se llamen “asesores”) tienen un objetivo: que contrates con su marca, punto, no hay más. No esperes que te digan que otra compañía te cubre más barato o con mejores condiciones. No lo van a hacer, porque no les interesa.
Una correduría de seguros, en cambio, tiene libertad total para trabajar con diferentes aseguradoras. Su obligación legal y profesional es contigo, no con las compañías. ¿Eso qué significa? Que van a comparar coberturas, condiciones, precios y te van a decir cuál es la mejor opción para ti. Pero no solo eso.
Una buena correduría te acompaña desde el primer minuto:
- Evalúan tus riesgos reales
- Diseñan pólizas a medida, no productos genéricos
- Te explican de forma clara y sin letra pequeña las exclusiones
- Te avisan si la compañía pretende subirte la prima al renovar.
- Y sobre todo: se encargan de pelear por ti si hay un siniestro.
En J.M. Moldes, por ejemplo, llevan más de 37 años haciéndolo así. Analizan tu caso gratis, personalizan las coberturas y te defienden como si el negocio fuera suyo. Y ojo, contratar a través de una correduría no es más caro. Como ellos mismos explican: “la correduría no cobra nada al cliente, sino que recibe su compensación de la compañía de seguros”. Así que si aún estás pensando en ir directo a una aseguradora, te estás pegando un tiro en el pie.
¿Cuál es la mejor correduría de seguros para mi negocio? (y cómo reconocerla)
Esta es la pregunta del millón; y no hay una respuesta única, pero sí hay indicadores claros que te permiten separar el grano de la paja. Aquí van las 5 señales de que estás frente a la mejor correduría de seguros para tu empresa:
1. Análisis personalizado (de verdad)
No vale eso de “¿a qué te dedicas? Pues este seguro te vale”. No, amigo, tu negocio es único. Una buena correduría analiza tu situación, tus puntos débiles y tus objetivos. En J.M. Moldes, por ejemplo, hacen comparativas personalizadas para cada riesgo, explicando diferencias en coberturas, precios y condiciones. Como debe ser.
2. Servicio integral durante toda la vida del seguro
Desde la contratación hasta la renovación y la gestión de siniestros. Y no con robots ni centralitas automáticas. Con personas. Que hablen contigo, te conozcan por tu nombre y se involucren. “Cada cliente tiene nombres y apellidos”, dicen ellos. Y así es como debe ser.
3. Transparencia total
Nada de sorpresas. Una correduría competente te dice desde el principio lo que está cubierto y lo que no. Y si hay letra pequeña, te la traduce.
4. Atención al cliente de verdad, no de postureo
¿Tienes un siniestro? ¿Una urgencia? ¿Una duda? ¿Quieres revisar tu póliza? Una buena correduría no te manda a una app. Te atiende; Personas reales, expertos. Gente con nombre y apellido, como Mariano Pliego, que con 20 años de experiencia en siniestros, te defiende hasta que te indemnicen como toca.
5. Trayectoria y reputación
En este sector, el tiempo sí cuenta. Una correduría que lleva décadas en el mercado ha visto de todo. Y eso se nota cuando hay que tomar decisiones. No te fíes de la moda. Fíate de la experiencia.
Y volvemos a la pregunta: ¿Cuál es la mejor correduría de seguros para mi negocio? La que cumple estos cinco puntos sin despeinarse. Y si encima conoce bien el mercado madrileño, mejor que mejor.
Qué debe ofrecerte una correduría si de verdad está pensando en proteger tu negocio

Hay mucha oferta por ahí, todos prometen “el mejor precio” y “la mejor cobertura”. Pero cuando rascas un poco, te das cuenta de que la mayoría te venden lo que les interesa, no lo que necesitas. Así que vamos a dejarlo claro: si una correduría quiere que confíes en ellos, esto es lo mínimo que deben ofrecerte:
- Comparativas reales entre compañías, no catálogos genéricos
- Estudio de riesgos personalizado: que miren tu negocio por dentro
- Asesoramiento claro y sin ambigüedades
- Gestión directa de siniestros, sin intermediarios ni call centers
- Seguimiento activo de tus pólizas: que te avisen de renovaciones, cambios de condiciones, subidas de precios, etc.
Y sobre todo: que estén cuando los necesitas, no cuando les viene bien. Una correduría que se esconde cuando hay problemas, no vale para nada.
En J.M. Moldes tienen un lema que lo resume bien: “nos encargamos de todo, desde elegir hasta gestionar siniestros”. Y eso marca la diferencia. Porque no se trata solo de venderte un seguro, sino de acompañarte. De estar ahí cuando de verdad importa.
Errores comunes al contratar seguros para pymes (y cómo evitarlos de una vez por todas)
Muchos emprendedores se estrellan porque toman decisiones con prisas, sin información, o porque se fían del “cuñado que lo tiene todo con su banco”. Te dejo aquí los errores más frecuentes, y cómo evitarlos si quieres hacer las cosas bien.
1. Ir directo a una aseguradora sin comparar
Este es el clásico; vas a la primera compañía que conoces porque “te suena” o te manda un comercial una oferta por email. Error. No sabes si ese producto es el que más te conviene, ni si el precio es el adecuado. Solo una empresa corredora de seguros puede darte una visión de conjunto y decirte con honestidad: este te cubre más, este cuesta menos, este tiene letra pequeña.
2. Contratar coberturas que no necesitas (o quedarte corto)
Muchos negocios pagan de más por coberturas absurdas que nunca van a utilizar, o peor: creen que están cubiertos y cuando llega el siniestro, se enteran de que no lo estaban. Una correduría decente revisa tus necesidades y te ofrece seguros adaptados a tu negocio. Ni más, ni menos.
3. No revisar la póliza cada año
El negocio cambia: creces, contratas más gente, compras equipo nuevo… ¿y tu póliza? ¿Sigue igual? Si nadie la revisa, es como conducir con los ojos cerrados. Las buenas corredurías revisan tus pólizas periódicamente y renegocian condiciones si hace falta.
4. No tener a nadie que te defienda ante la aseguradora
Cuando llega el siniestro y toca pelear por una indemnización, ¿vas a hacerlo tú? ¿Solo? ¿Contra un departamento legal de una multinacional? Una correduría se encarga de eso. Como en el caso de J.M. Moldes, donde tienen un equipo dedicado solo a siniestros, que pelea cada caso como si fuera suyo. Así se consiguen resultados.
5. Elegir por precio sin mirar coberturas
Un seguro barato puede salirte carísimo si te deja tirado cuando más lo necesitas. Nunca te fijes solo en el precio. Fíjate en lo que cubre, lo que excluye y cómo se comportan en caso de reclamación.
Si no te defienden, no es tu correduría
Aquí no hay medias tintas; si tu correduría no te defiende cuando hay un problema, entonces no es tu correduría, punto. Esto va más allá de precios o coberturas, sino de confianza, de compromiso y más importante aún, de saber que tienes a alguien a tu lado cuando el negocio se tambalea.
Si después de leer todo esto te estás haciendo la pregunta ¿Cuál es la mejor correduría de seguros para mi negocio?, te lo resumo: busca la que hable claro, que tenga experiencia, que te escuche, que conozca tu sector y que se parta la cara por ti si algo va mal. Y si además tiene un equipo humano que te llama por tu nombre, como hacen en J.M. Moldes, mejor aún.
Porque esto no va de firmar pólizas porque sí, sino la idea es proteger lo que has construido. Y para eso, necesitas algo más que una aseguradora. Necesitas un verdadero aliado empresarial. Así se trabaja en Madrid. Así se construyen negocios de verdad.








