
La historia de KFC inspira a cualquier emprendedor con ambición. Su fundador, Harland Sanders, encarna la mentalidad que separa a los que abandonan de los que construyen imperios.
Sanders perdió a su padre siendo niño, fracasó en varios negocios, vio cómo su gasolinera quebraba y cómo un incendio arrasaba su restaurante en Kentucky. Nada de eso lo detuvo. Ajustó, aprendió y siguió avanzando. Eso es mentalidad emprendedora pura, sin adornos.
Tras años de prueba y error, perfeccionó su receta de pollo frito y la convirtió en un producto reconocible, replicable y escalable. Ahí está la clave. Producto sólido primero, expansión después. El resultado fue una marca que resistió la presión competitiva de la comida rápida y se expandió por todo el planeta.
La historia de KFC demuestra que la perseverancia, la creatividad aplicada al negocio y la innovación operativa marcan la diferencia cuando el mercado aprieta. Los errores no frenan a los grandes proyectos, los afinan.
¿Cómo ha evolucionado la cadena KFC en la historia?
La evolución de KFC es un ejemplo de adaptación estratégica bien ejecutada:
- 1930: Nace como restaurante local en Kentucky, centrado en comida casera y pollo frito.
- Años 50: Sanders apuesta por el modelo de franquicias y escala el negocio a nivel nacional. En 1957 se abre la primera franquicia.
- Años 60: Expansión internacional con la llegada a Canadá y Reino Unido.
- Décadas de 1970 y 1980: Consolidación global. En 1986, la marca es adquirida por PepsiCo, lo que impulsa inversión, marketing y crecimiento.
- Años 90: Separación de PepsiCo e integración en Yum! Brands, iniciando una nueva etapa de expansión y diversificación.
- Últimos años: Innovación en menú, mejora de ingredientes y medidas de sostenibilidad para alinearse con las nuevas demandas del consumidor.
De un restaurante local a una marca global, KFC ha sabido evolucionar sin perder su identidad de producto.

¿Qué podemos aprender los emprendedores de KFC?
Los nuevos emprendedores pueden aprender varias lecciones valiosas de la historia de KFC y de su fundador, Harland Sanders. Algunos ejemplos incluyen:
- Perseverancia: la historia de KFC demuestra que el éxito no llega de la noche a la mañana, y que la perseverancia y la determinación son fundamentales para superar los desafíos y obstáculos en el camino.
- Creatividad e innovación: Sanders tuvo que experimentar con diferentes recetas y técnicas de cocina antes de crear la receta de pollo frito que se hizo famosa en todo el mundo. Los nuevos emprendedores pueden aprender que la creatividad y la innovación son fundamentales para destacar en un mercado competitivo.
- Aprendizaje continuo: a lo largo de su vida, Sanders tuvo que aprender habilidades como la contabilidad y la administración de restaurantes para hacer crecer su negocio. Los nuevos emprendedores pueden aprender que el aprendizaje continuo y la mejora constante son esenciales para mantenerse competitivos.
- Enfoque en la calidad: la receta de pollo frito de KFC se hizo famosa en todo el mundo por su sabor y calidad. Los nuevos emprendedores pueden aprender que enfocarse en la calidad y en la satisfacción del cliente es esencial para crear una base de clientes leales y establecer una marca reconocida.
- Espíritu emprendedor: Sanders nunca perdió su espíritu emprendedor a pesar de los fracasos y desafíos que enfrentó. Los nuevos emprendedores pueden aprender que el espíritu emprendedor, la pasión y la dedicación son fundamentales para crear y mantener un negocio exitoso.
La historia de KFC no va de suerte ni de recetas secretas. Va de visión, disciplina y ejecución sostenida en el tiempo. Si entiendes eso, estás mucho más cerca de construir algo que merezca la pena escalar.
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