
Mucha gente se piensa que los coches eléctricos son únicamente una moda, a esos provoca ponerlos a vivir cerca de una carretera a ver lo que se siente, respirar el aire creado por la combustión de los automotores día y noche. No es solo un capricho moderno, ni un antojo de las grandes ciudades. Es una necesidad.
Si tienes una pyme o gestionas una, te voy a contar algo: no se trata de si vas a pasarte al coche eléctrico, sino de cuándo lo harás. Cuanto más tardes, más caro y complicado te va a salir. Entre normativas europeas que ya son ley, restricciones municipales y la presión social por ser más sostenible, las empresas que no se adapten quedarán arrinconadas.
Mientras, las que den el paso ahora no solo evitarán problemas, sino que saldrán reforzadas. Te aseguro que las que ya han hecho la transición no lo han hecho porque estén obsesionadas con salvar el planeta (y bueno, eso tampoco es nada malo), pero aquí la mayoría lo hace porque los números, las cuentas y las oportunidades están claras.
Y sí, las ofertas de coches nuevos eléctricos ya están ahí, disponibles. No me vale la excusa de que son caros o que no hay stock. Hoy en día, incluso con los plazos ajustados, hay marcas que te entregan vehículos en cuatro o cinco meses, y con subvenciones que no existían hace apenas dos años. El que no aprovecha es porque no quiere.
El nuevo escenario regulatorio: retos y oportunidades para las pymes
Vamos al grano: a partir del 1 de julio de 2025 entra en vigor la normativa Euro 7. ¿Qué implica? Que los límites de emisiones van a apretar el cuello de las empresas que sigan funcionando con diésel o gasolina. Turismos y furgonetas ligeras deberán cumplir con requisitos que, para ser francos, la mayoría de vehículos actuales no cumplen sin pasar por caja.
Y en 2035 directamente estarán prohibidos los motores de combustión para nuevos vehículos.
A esto súmale las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), que ya afectan a 151 municipios en España, incluida Madrid. Si tu empresa opera o distribuye en zonas urbanas, o incluso si solo entras a descargar dos veces por semana, te conviene saber que solo los eléctricos y los de muy bajas emisiones tendrán acceso libre.
Las restricciones ya no son cosa de futuro: ya están aquí, activas, y cada año se pondrán más duras.
Y por si fuera poco, la Ley de Cambio Climático obliga a que todas las ciudades de más de 50.000 habitantes implementen estas ZBE. En resumen: o te adaptas o te quedas fuera.
Ventajas para las empresas que apuesten por la movilidad eléctrica
A ver, no solo se trata de evitar multas o poder circular sin restricciones. Lo importante es entender por qué las pymes deben apostar por coches eléctricos desde una perspectiva de negocio, de supervivencia y de rentabilidad.
- Cumplirás con la normativa sin sorpresas
- Podrás entrar en cualquier zona de tu ciudad sin preocuparte de pegatinas o restricciones
- Aprovecharás ayudas que tienen fecha de caducidad.
El Plan Moves III, que seguirá vigente hasta finales de 2025 (o hasta que se agote el presupuesto), te pone hasta 7.000 euros por vehículo si achatarra uno antiguo. Y ojo, no solo eso, las ventajas fiscales coches eléctricos son de las pocas cosas que en este país funcionan a favor del empresario: exención de impuesto de matriculación, reducción en el IVTM y deducciones en el IRPF. A eso le sumas que en muchas comunidades tienes beneficios locales adicionales.
Además, ¿Qué crees que piensa un cliente o un socio comercial cuando llega un proveedor en una furgoneta eléctrica? No solo ve a una empresa moderna, sino que asume automáticamente que estás comprometido con la eficiencia, con el futuro, y con hacer las cosas bien. Créeme, la imagen vende.
¿Es rentable? Ahorros reales en costes operativos y fiscales

Uno de los mitos más extendidos es que los eléctricos son más caros. Si miras solo el precio de compra, puede que sí. Pero un empresario no debe mirar solo eso, sino el Coste Total de Propiedad (TCO).
A ver te lo explico: un eléctrico bien gestionado te puede ahorrar entre un 30% y un 40% respecto a un térmico en su vida útil. Menos mantenimiento (no hay embrague, menos frenos, no hay aceite que cambiar), menor coste por kilómetro (la electricidad es más barata que el diésel) y, por si fuera poco, acceso gratuito o bonificado a peajes y aparcamientos en muchas ciudades.
No te lo digo de oídas; empresas que han renovado su flota en los dos últimos años me han contado que no solo han recuperado la inversión en menos de cinco años, sino que han mejorado su imagen y han simplificado la operativa diaria.
He leído de casos de empresarios que estaban dudando entre un Skoda Enyaq o un Volkswagen ID4, preocupados por los plazos de entrega, y finalmente, tras negociar leasing de 3 años, acabaron con cuotas de menos de 500 euros y entregas en cuatro meses. El que sabe moverse, lo consigue.
¿Qué barreras existen y cómo las superan las pymes?
No te voy a mentir, hay barreras, pero todas tienen solución.
- Coste inicial: lo mitigas con las ayudas y las deducciones. Y si sabes negociar leasing o renting, incluso más.
- Autonomía: para flotas urbanas o regionales, no es un problema. Los eléctricos de hoy superan de sobra los 300 km reales, más que suficiente para la mayoría de pymes.
- Plazos de entrega: Depende del modelo. Sí, algunos como el Enyaq pueden tardar, pero otros como el ID4 GTX están disponibles en menos de cinco meses según concesionarios de Madrid y alrededores.
Conozco gerentes que, viendo las cifras, han optado por cambiar su flota antes de 2025 y ahora se ríen de los que están esperando. No solo tienen sus vehículos, sino que han accedido a las ayudas sin apuros y circulan sin restricciones por todo Madrid, mientras otros siguen peleando por pegatinas y excepciones.
Modelos recomendados, disponibilidad y consejos prácticos

No te dejes llevar solo por la publicidad. Estos son, a día de hoy, algunos modelos que tienen buena acogida entre pymes:
- Volkswagen ID4: bien equilibrado, con leasing accesible, buen espacio y autonomía adecuada
- Skoda Enyaq: ideal para flotas, aunque hay que vigilar plazos
- Hyundai IONIQ 5: buen rendimiento, aunque algo más limitado en stock
- Tesla Model Y: perfecto si buscas imagen y tecnología, aunque su leasing suele ser algo más elevado.
Mi consejo es claro:
- Analiza cuánto recorres al día
- Evalúa si puedes cargar en la empresa (esto es clave)
- Consulta los incentivos y la fiscalidad aplicable en tu comunidad
- No dejes pasar el tiempo. Cuanto más esperes, más empresas estarán delante de ti en la cola.
Y si tienes dudas entre leasing, renting o compra, recuerda que para muchas pymes, el leasing permite deducir cuotas y optimizar fiscalmente la inversión, sobre todo si combinas con las ayudas del Plan Moves III y las ventajas fiscales coches eléctricos.
¿Por qué es un momento decisivo para tu empresa?
Las reglas del juego ya cambiaron. Las pymes deben apostar por coches eléctricos, sí o sí, bien sea como decisión estratégica u obligación, sin embargo el cambio debe ser urgente. Lo que ahora parece una inversión, mañana será una obligación. Pero si lo haces ya, lo harás con ayudas, sin prisas y con ventaja.
He visto muchas empresas adaptarse, otras dudar y otras directamente cerrar porque no podían permitirse mantener su operativa en entornos urbanos. No cometas el error de esperar a 2025 para descubrir que no puedes circular, que las ayudas ya no están o que pagarás más por un leasing de lo que podrías haber negociado hoy.
Anticípate, planifica, y conviértelo en una ventaja competitiva. Porque, y esto lo digo por experiencia, cuando todos vayan detrás corriendo por cumplir, tú ya estarás circulando sin atascos… ni restricciones.








