¿Eres un comprador compulsivo?

¿Eres un comprador compulsivo?
¿Eres un comprador compulsivo?


Averigua, si eres un comprador compulsivo. Esta adicción puede estar afectando gravemente su situación financiera. Vea cuál es el momento de hacer un pare en el camino para aceptar si sufre o no de Oniomanía. ¿A quién no le gusta el rico aroma de una prenda recién comprada, o el brillo de unos zapatos nuevos; o el suave tacto de una manta que recién toca la cama?

Estrenar objetos puede llegar a ser muy satisfactorio. Sin embargo, este mismo placer puede ser el causante de que mes a mes su pago de tarjeta de crédito aumente desmedidamente. Y claro, no queremos decir que una compra de vez en cuando, como método de autoindulgencia, esté mal.

Por otra parte, el inconveniente es cuando se convierte en una conducta que busca llenar un vacío emocional o personal por el que la persona pasa; y con el que solo comprando puede ayudar a aliviar. Este comportamiento puede llegar a considerarse como una enfermedad: la oniomanía.

Más conocida como adicción a las compras o compra compulsiva. Es una condición que padece entre el 3% y el 7% de la población. ¿Eres un comprador compulsivo?

De acuerdo con un estudio promovido por la UE, los jóvenes son más proclives a sufrir esta adicción a las compras, y hasta un 8 % muestra conductas patológicas.

De tal manera, los estudios concuerdan en que la mayor parte de nuestras compras no están planeadas. Sino que se efectúan de forma impulsiva debido al fenómeno social del consumismo, la publicidad, los centros comerciales, etc. A pesar de ello, no hay porque inquietarse; si le gusta ir de compras no quiere decir que padezca de oniomanía siempre y cuando logre mantener el control de la situación.

Así mismo, la persona debe hacer un examen consciente de qué es lo que en verdad requiere y que no. Si lo compra y acaba guardado en el cajón 1 mes, definitivamente no lo necesitaba. O si lo compra solo porque tiene el 60% de descuento, tampoco.

En la actualidad, vivimos rodeados de redes sociales, influenciadores y neuromarketing. Las empresas se han beneficiado del fácil acceso a los datos para saber exactamente qué brindar a las personas, inclusive creando necesidades inexistentes.

Además, este tipo de conducta puede arruinar la economía de una persona y deteriorar sus facetas social, laboral y familiar. Las mujeres revelan una actitud más compulsiva en el momento de ejecutar compras innecesarias. Y a su vez, describen sentir emociones más placenteras e intensas en comparación a los hombres.

De tal manera, las mujeres tienden a realizar compras compulsivas en relación a la ropa, zapatos y complementos de belleza y aseo.  Y los hombres que sufren esta adicción son más propensos a gastar el dinero en aparatos electrónicos, tecnológicos o de vehículos.

El tratamiento para las compras compulsivas

Esto significa lidiar con las consecuencias financieras del gasto excesivo. Para algunas personas adictas a las compras, obtener asesoría de crédito; contactar a un terapeuta, o reunirse con un grupo de ayuda a adictos es recomendable.

Finalmente, el intercambio de experiencias y lograr el apoyo de la gente que entiende la adicción podría funcionar. En los casos en que el adicto a las compras no es capaz de vivir con una prohibición autoimpuesta del gasto. Es posible que tenga que entregar sus asuntos financieros a otra persona para administrarlos.

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