Pymes vs autónomos: ¿Cuál es la diferencia?

Pymes y Autónomos
Pymes y Autónomos

Constituirse como empresa puede parecer complicado, por lo que muchos profesionales prefieren darse de alta como autónomos al emprender su negocio. Sin embargo existen algunas diferencias fundamentales entre autónomos y pymes que vale la pena conocer bien antes de tomar una decisión.

Como todos sabemos la actividad empresarial se puede desarrollar bien a través de una persona jurídica, generalmente sociedades de responsabilidad limitada o anónimas; bien ejerciendo como persona física. 

Y es en esta última modalidad donde se define la figura del trabajador autónomo. Una definición que merece la pena recordar: «Trabajador autónomo es el que de forma habitual, personal, directa.

Es decir, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de un tercero, ejerza una actividad económica o profesional, dé o no ocupación a trabajadores por cuenta ajena.

A veces puede confundir el hecho de que los pymes y autónomos estén relacionados por el tipo de industria a la que se dedican. Sin embargo, estos poseen varias diferencias que sirven como concepto para entender a los que se enfrenta cada empresario.

Estas diferencias valen la pena conocerlas antes de decidirse sobre qué tipo de negocio se desea emprender. De esta manera, será más fácil la decisión al conocer un poco más sobre estos términos. Hoy podrás conocer algunas de las cosas más relevantes.


Diferencias entre Pymes y autónomos


A la hora de emprender y crear un proyecto empresarial, debes elegir la forma jurídica, es decir, la identidad que asumirá legalmente tu empresa. Esta decisión dependerá de varios aspectos, como puede ser el número de socios, el capital o la responsabilidad jurídica.


Los autónomos ejercen su actividad profesional como persona física, asumiendo al mismo tiempo determinadas responsabilidades y obligaciones fiscales. Por otro lado, las PYMEs suelen establecer su personalidad jurídica como sociedades mercantiles.


Responsabilidades

Las sociedades están constituidas por más de una persona, pero dentro de esta forma jurídica encontramos distintas fórmulas societarias con características y condiciones concretas. La mayoría de las PYMEs suelen constituirse bajo la fórmula de Sociedad Limitada, cuyo capital social no puede ser inferior a 3.000€.


La responsabilidad ante clientes, proveedores y acreedores tampoco es la misma, ya que los autónomos tienen responsabilidad ilimitada.

Es decir, tendrán que responder ante sus deudas con el patrimonio propio. Por el contrario, las sociedades responden de cara a terceros con el patrimonio de la empresa.


Recordando que las sociedades de pymes y autónomos se realizan con empresas y en solitario, respectivamente; y que es común sentir temor al generar deudas para emprender, es importante conocer a fondo sus diferencias más importantes. Estas diferencias son:

Pymes y Autónomos
Pymes y Autónomos


Diferencias entre Pymes y autónomos: Jurídicas

En el caso de establecer la personalidad jurídica para cancelar las deudas cuando no se pueda a tiempo; los empresarios pymes puede responder con el patrimonio de la empresa a la que se asocien. Mientras que el autónomo responde con su propio patrimonio.


Pymes y autónomos, diferencias
mercantiles

Normalmente, las empresas prefieren establecer sus sociedades con pymes en vez de los autónomos; principalmente porque las primeras pertenecen a un Registro Mercantil y son más fiables, ofreciendo mucha más seguridad.

Diferencias Fiscales

Los pymes tienen ventajas y obligaciones diferentes en cuanto a los autónomos; por ejemplo, los autónomos pueden descontarse gastos de un 50%, pero es difícil cuando trabajan en casa. Mientras tanto, los pymes pueden descontarse hasta el 100% de sus pagos.

Diferencia en Impuestos


 En este caso, los autónomos deben cancelar el 15% del IVA al presentar su declaración anual de renta y autoliquidación; ahora bien, los pymes deben declarar sus actividades económicas con terceros y cancelar el 25% de IVA.

Obligaciones

Las entidades o pymes deben anotar todos los movimientos del negocio que tienen relevancia económica, incluyendo los cobros y los pagos; algo a lo que el autónomo no se encuentra obligado.

De este modo, una entidad debe rendir cuentas, no solo del beneficio que ha obtenido en el ejercicio (de lo facturado y lo soportado) sino también de estado patrimonial. Debe informar de sus deudas, de sus bienes y de sus derechos de cobro.

Al mismo tiempo, los datos concernientes a un ejercicio, en el caso de las entidades, se encuentran interrelacionados con los del siguiente. De esta manera mostrando la evolución del negocio a lo largo del tiempo.

A partir de la contabilidad podemos saber, por ejemplo, si un préstamo formalizado en un ejercicio anterior se ha saldado o si su saldo ha disminuido.

Ahora que conoces las diferencias fundamentales entre los pymes y autónomos, tu decisión de asociarte o no será mucho más fácil; no obstante, el mejor consejo que siempre te darán es que valores primero el poder de las sociedades.

Aunque el IVA es menor para los autónomos, los demás beneficios siempre son mejores para los pymes. Aparte de que los empresarios siempre se sentirán cómodos al trabajar con empresarios que estén asociados a un tercero, ya que esto les infunde mucha más seguridad en cualquier momento.

Así que, si vas a decidirte por una sociedad o trabajar por tu cuenta, ten en consideración estas diferencias para saber cual de las dos te conviene más.

Con Información de www.sageone.es





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