¿Por qué es importante la gestión del cambio organizacional?

gestión del cambio organizacional

Si algo hemos aprendido en estos años de civilización es que no hay nada eterno, todo se deteriora, se degrada y se transforma. También es sabido, que para que exista equilibrio en la naturaleza, debe estar acompañado de dinamismo, lo que se le conoce en las ciencias naturales como «equilibrio dinámico». Todo esto aplica muy bien para el campo empresarial. Es así que, para que un negocio para que se mantenga en el tiempo, debe estar en constante evolución, adaptándose a los cambios en su entorno, modernizando su estructura organizacional y productiva. Es allí donde la gestión del cambio organizacional toma protagonismo. 

Las empresas que no se someten al cambio suelen estancarse en el tiempo, y con ello parar su crecimiento, mermar sus ganancias y perder a sus empleados valiosos. Como es sabido por todos, la sociedad avanza a paso desenfrenado; los cambios culturales, promovidos por las nuevas tecnologías, incitan a una «mutabilidad» en el mercado, creando nuevas necesidades, mayores exigencias, y mucha más competencia, por lo que es totalmente necesario para las empresas adaptarse. Para ello, elaborar un buen plan de gestión del cambio, es ideal para anticiparse a la mutabilidad del mercado. 

Hay muchas empresas y negocios que tienen mucho tiempo en el mercado y son renuentes a cambiar; bien sea su estructura organizativa, sus métodos y procedimientos de trabajo, e incluso a renovar a su personal. Casi siempre por miedo a que les vaya mal, o que sus empleados no se adapten, y si bien es cierto, en algún momento consiguieron el éxito, es difícil que lo vuelvan a alcanzar trabajando de la misma manera que hace 40 años.

También hay que considerar que posiblemente aún sin cambios importantes, hay empresas que pueden mantenerse, e incluso irles «bien». pero recordemos, «bien» no es suficiente, la idea es que les vaya «excelente». Los negocios de éxito siempre aspiran al crecimiento constante, y para lograrlo no deben parar de evolucionar, entonces, la gestión del cambio organizacional será su arma fundamental. 

¿Qué es la gestión del cambio organizacional?

No es para nadie un secreto que los cambios, cualquiera que sean no son fáciles de asumir, tampoco son con efecto inmediato. Muchos empresarios tienen miedo a salir de la llamada «zona de confort», piensan que pueden perder más de lo que pueden ganar. Y la verdad es que si no se gestiona correctamente el cambio, es posible que los efectos no sean para nada positivos.

Para lograr un cambio eficaz, debemos tener en cuenta que se trata de un proceso complejo, en el que está involucrado todos y cada uno los involucrados en la empresa; desde el personal, los directivos, hasta la maquinaria e incluso la infraestructura. 

Es por ello que, la metodología de gestión de cambio es un enfoque estructurado, usada para gestionar todos los cambios de la organización, de forma eficaz, de tal forma que se consigan alcanzar los mejores resultados comerciales.  Para ello, se tienen que realizar estudios sobre el impacto que pueda generar el cambio; además establecer planes de trabajo para cada área y sector de la empresa; gestionar capacitaciones para ayudar al personal a adecuarse, así como muchas más labores inherente a la transformación empresarial. 

La idea principal es crear una estrategia concisa para implementar los cambios de forma correcta, y que aseguren el éxito empresarial de la empresa. 

¿Cómo hacer una gestión del cambio?

gestión del cambio empresarial
Lo primero que debemos saber es ¿donde estamos y a dónde queremos llegar?

Antes de comentarles cómo se debe hacer una gestión del cambio empresarial, es necesario aclarar que existen diferentes tipos de cambios. Cada uno, con niveles de envergaduras e importancia más grande que otros. 

Si bien es cierto, existen más de 3 tipos, en este caso nos enfocaremos solo en los que consideramos los que más trascendencia tienen. Además, si alguno de estos se hace de forma inadecuada, puede acarrear efectos totalmente negativos para la empresa. 

  • Cambios en el personal: bien sea la incorporación de una nueva plantilla, reducción, e incluso cambios en la estructura organizativa y administrativa
  • Remodelaciones en la infraestructura: cualquier remodelación, construcción de nuevas sedes, cambio de tecnología, y modernización de la maquinaria
  • Operatividad y métodos de trabajo: modificaciones en los protocolos de trabajo, seguridad, y cualquier otro proceso operativo de la empresa

Una vez tengamos bien claro qué clase de transformación empresarial queremos implementar, ahora empezamos con los pasos recomendados: 

1 – Evaluar la situación actual, y vislumbrar a donde queremos llegar

Es preciso conocer el estado actual de la empresa, no solo desde el punto de vista interno, sino en general. Es bueno saber cómo estamos posicionados en el mercado, qué opiniones tienen los clientes sobre nosotros, así como la situación de la competencia. 

Por otro lado, debemos tener bien en claro a donde vamos a llegar con el cambio, cuáles son los fundamentos que nos impulsaron a tomar la decisión de gestionar el cambio empresarial. Es una tontería iniciar un proceso de transformación, sin saber qué vamos a transformar. 

2 – Analizar el impacto que tendrá el cambio a nivel interno como externo

Una vez tengamos idea de a donde vamos a llegar, es necesario analizar qué impacto tendrá el cambio, tanto interno, como externamente. Es necesario cuestionarnos, por ejemplo: ¿cómo se sentirá el personal con los nuevos cambios?, ¿se adaptarán?, ¿los clientes se sentirán más agusto?

Mientras más nos cuestionemos mejor, de esa manera tendremos un plan para anticiparnos a los acontecimientos. 

3 – Establecer soluciones y mecanismos para disminuir el impacto de la gestión de cambio organizacional 

Conociendo los posibles impactos, es momento de establecer planes para anticiparnos y de esta manera minimizar los riesgos. Nunca está demás tomar previsiones para evitar problemas a futuro, por eso resulta totalmente necesario establecer planes de contingencia. 

4 – Conocer la capacidad y disponibilidad de recursos para realizar la transformación

Cuando hablamos de recursos, no solo nos referimos a la parte financiera, sino en general. Desde la capacidad de los empleados, espacios de los locales de la empresa, maquinarias, y claro, la parte económica para invertir. 

5- Estudiar la rentabilidad del cambio

Al iniciar cualquier proyecto es preciso estudiar la rentabilidad. De nada sirve iniciar un cambio si no tendremos certeza que será rentable en un corto, mediano o largo plazo. Básicamente para realizar una correcta gestión del cambio organizacional tenemos que establecer la relación entre beneficio/inversión. 

Para ello debemos preguntarnos algunas cosas, entre ellas;

  • ¿Habrá mayor productividad? 
  • ¿Los procesos productivos serán más eficientes?
  • ¿Habrá un mayor control de pérdidas y ganancias en los procesos operativos?
  • ¿Cuanto tiempo se invertirá para recuperar la ganancia?

6- Implementar el cambio

Ya estamos en el punto cumbre del proceso de implementación de gestión del cambio organizacional. En este paso debemos tener completamente claro todo lo que vamos a hacer; qué impactos tendrá; cómo reaccionaremos para reducir los impactos, y sabremos si vale la pena o no el cambio.  

Ahora manos a la obra, debemos empezar por plantear todas las tareas que se tienen que realizar. Por otro lado, debemos comunicar las tareas planteadas a todo el personal, y a los encargados de ejecutarlas. 

7- Realizar un seguimiento al cambio implementado

Como en todo proyecto, lo recomendable siempre es, que una vez que se implemente, realizarle un seguimiento detallado. De esta manera, podemos determinar si está siendo efectivo, y si en caso de que fuera necesario, practicarle cualquier corrección. 

Toda la retroalimentación que podamos conseguir en esta etapa, es fundamental para que la gestión del cambio organizacional sea efectiva. 

¿Por qué debemos implementar la gestión del cambio empresarial?

trasnfromación empresarial
Todo cambio es sinónimo de crecimiento

Ahora bien, hemos recorrido un poco sobre lo que debemos saber de la gestión del cambio empresarial. Llegados a este punto, es preciso detallar las razones fundamentales por las que deberíamos implementar un cambio en nuestra empresa.

A continuación las razones

  1. Incrementa el ratio de éxito en los negocios: una empresa que se sabe adaptar a las circunstancias actuales, tiene casi el éxito asegurado en sus proyectos y negocios
  2. Retención del talento humano: los empleados de valor siempre están deseosos de aprender más y de escalonar posiciones. Si una empresa no le brinda esas condiciones, estos simplemente se marcharán a una que si se los brinde. 
  3. Crecimiento empresarial garantizado: si tu empresa no se transforma, está destinada a estancarse y por ende no crecerá. Mediante la gestión de cambio, se promueve la evolución y adaptación a los mercados actuales y siempre cambiantes. 
  4. Mejora el ambiente laboral y fomenta una mejor identidad empresarial: los cambios siempre traen motivación, por lo que los empleados se sentirán más motivados y orgullosos de pertencer a tu organización. 
  5. Aumenta el posicionamiento de la marca: todo cambio es en pro del crecimiento, y los crecimientos son motivo de que algo estamos haciendo bien. Seguro muchos clientes notarán que tu empresa evoluciona, eso hará que tu marca sea más reconocida. 

No veamos el cambio como algo malo, sino como la evolución necesaria para garantizar el éxito constante en tu empresa. Así que si no estaba en tus planes, es preciso que comiences a pensar en implementar una gestión del cambio organizacional en tu negocio. Te recomendamos que te asesores con expertos para que la transformación sea para el porvenir de la empresa. 

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