Cuando eres jefe por primera vez… No cometas estos pecados capitales

Cuando eres jefe por primera vez...
Cuando eres jefe por primera vez...

Créelo, no hay escapatoria. En alguna etapa de cualquier profesión, es factible que seas jefe por primera vez. Llegado ese momento, efectivamente cometerá algunos de los grandes deslices en los que irremediablemente caen los gerentes novatos.

Desde luego, ese no es el fin de a historia, la clave reside en evitar algunos de los pecados capitales cuando eres jefe por primera vez

Ignorar los problemas: Los gerentes novatos creen que no hay un momento conveniente para hacer una gran declaración o abordar un inconveniente. Si se procede demasiado pronto, la gente puede pensar que usted está tratando de imponer su autoridad. Si espera demasiado, usted puede parecer endeble y sumiso; inclusive mal preparado para la responsabilidad de controlar a un equipo.

la clave reside en evitar algunos de los pecados capitales cuando eres jefe por primera vez
la clave reside en evitar algunos de los pecados capitales cuando eres jefe por primera vez

Evite el manejo micro: La otra cara de la moneda es el gerente que toma el título de «jefe» literalmente. Los novatos se apoyan en nociones preconcebidas de lo que es un jefe y pretenden dirigir diciéndole a la gente qué hacer, dominando la toma de decisiones; micro administrando el trabajo y valiendo como guardián de la información y las comunicaciones.

La mayoría de los supervisores novatos son ascendidos por sus destrezas en áreas de especialización o técnicas específicas. Poseen la experiencia y los conocimientos para efectuar su trabajo. Por lo tanto, los jefes novatos cometen el error de confiar en las habilidades que los hicieron grandes colaboradores individuales y pierden la oportunidad de desarrollar habilidades de liderazgo.

No lo haga todo usted mismo: Cuidado jefe novato, si usted cree que puede hacerlo solo, esta errado.

Por desgracia, pensar que pueden manejarlo todo es un error frecuente entre los principiantes. Con el tiempo, esta actitud está forzada al fracaso. Expertos proponen identificar los mentores que tengan experiencia en gestión. Solicitales apoyo, información y orientación con regularidad.

En ocasiones, el mejor mentor consigue ser una persona fuera de la organización que sirva de «caja de resonancia y una guía para usted». Explique a su mentor cuáles son sus expectativas: frecuencia y duración de sus reuniones, temas que quiere discutir.

No se concentre en lo administrativo: Finalmente, recuerde que su trabajo involucra mucho más que sólo las tareas de administración. Numerosos gerentes novatos se entusiasman con el puesto y aspiran estar seguros de hacer todo lo posible para tener éxito.

«Abandonan el lado productivo de su trabajo y se dedican por completo a la administración».

Gran parte de su credibilidad dentro de la empresa se deriva de lo que hace, y no de lo que gerencia. «Igualmente, su valor aumentará y tendrá más capacidad de hallar trabajo, para cuando decida cambiar de empresa».

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