
Sustituir una caldera de gas o gasóleo por una bomba de calor es una de las reformas que más está creciendo en los hogares españoles, tanto por el ahorro en la factura como por la subida constante del precio de la energía. Lo que poca gente sabe es que esa reforma, además de ahorrar, puede generar un ingreso a través de los Certificados de Ahorro Energético (CAE).
Qué es un CAE y por qué aplica a un cambio de caldera
Un CAE es un documento oficial que certifica el ahorro de energía conseguido con una actuación de eficiencia energética (como sustituir un sistema de calefacción antiguo por otro más eficiente) y que tiene valor económico real: puede venderse en un mercado regulado.
El sistema, creado por el Real Decreto 36/2023, obliga cada año a las comercializadoras de energía y combustibles a acreditar una cantidad mínima de ahorro energético. Para cumplirlo, compran los certificados que generan particulares y empresas que ya han hecho reformas como esta. No es una subvención: no depende de una partida presupuestaria limitada, sino de una obligación legal permanente, así que no tiene fecha de caducidad mientras exista ahorro que certificar.
Qué cambios de calefacción generan un CAE
- Sustituir una caldera de gas, gasóleo o carbón por una bomba de calor aire-agua.
- Instalar un sistema de aerotermia para calefacción, refrigeración y agua caliente.
- Cambiar calderas antiguas de baja eficiencia por equipos de condensación de alta eficiencia.
- Incorporar termostatos inteligentes que optimicen el consumo del nuevo sistema.
Para que el cambio genere un CAE es imprescindible conservar la factura y el presupuesto de la instalación, además de la ficha técnica del equipo antiguo y del nuevo: sin esa comparativa, no hay forma de calcular el ahorro.
Cómo se convierte ese ahorro en dinero
- Se calcula el ahorro energético de la instalación según la metodología oficial.
- Un verificador acreditado por ENAC revisa la documentación y confirma el ahorro.
- El gestor autonómico emite el certificado y lo inscribe en el Registro Nacional.
- El CAE se vende a una empresa obligada a acreditar ahorro, que paga por él.
El trámite tiene varios puntos donde un expediente mal documentado se puede rechazar, así que muchas instalaciones de bombas de calor y aerotermia se gestionan ya de la mano de un especialista en CAE, que se encarga de todo el proceso desde el cálculo hasta el cobro.
¿Compensa hacerlo si ya he cambiado la caldera hace poco?
Depende de si conservas la documentación del antes y el después. Si la reforma se ha hecho recientemente y tienes facturas, presupuesto y fichas técnicas, merece la pena valorarlo: es una vía de ingreso que muchas instalaciones nunca llegan a solicitar, simplemente porque nadie se lo propuso durante la obra.
Un dato a tener en cuenta: cambiar el sistema de calefacción suele generar más ahorro certificable que otras actuaciones aisladas, porque afecta directamente al consumo energético principal de la vivienda. Además, al no salir de presupuesto público, el CAE no compite con otras ayudas a la rehabilitación: conviene revisar la compatibilidad de cada una, pero no hay que elegir entre una y otra.
¿Es necesario tramitarlo justo después de la instalación? No hay un plazo único, pero cuanta más documentación conserves (y más reciente sea la instalación) más sencillo resulta demostrar el ahorro. Dejarlo pasar mucho tiempo, o perder las facturas, es lo que suele complicar el trámite.
Empresas especializadas como Caelution se dedican precisamente a calcular ese ahorro y gestionar todo el proceso de verificación y emisión del CAE, para que quien ha cambiado su sistema de calefacción solo tenga que recibir la compensación.








